LAS FLORES DEL MAL-CHARLES BAUDELAIRE
V
LA FUENTE DE SANGRE
A veces siento mi sangre correr en oleadas,
lo mismo que una fuente de rítmicos sollozos;
la oigo correr en largos murmullos,
pero en vano me palpo para encontrar la herida.
A través de la ciudad, como un campo cerrado,
va transformando las piedras en islotes,
saciando la sed de cada criatura,
y coloreando en rojo toda la natura.
A menudo he pedido a estos vinos
aplacar por un solo día el terror que me roe;
el vino torna el mirar más claro y el oído más fino.
He buscado en el amor un sueño de olvido;
pero el amor no es para mí sino un colchón de alfileres,
hecho para dar de beber a esas crueles mujeres.
Las flores del mal es una obra de concepción clásica en su estilo, y oscuramente romántica por su contenido, en la que los poemas se disponen de forma armónica. Considerada la obra máxima de su autor, abarca casi la totalidad de su producción poética desde 1840 hasta la fecha de su primera publicación.
En ella, Baudelaire expone la teoría de las correspondencias y, sobre todo, la concepción del poeta moderno como un ser maldito, rechazado por la sociedad burguesa, a cuyos valores se opone.
Desde mi punto de vista el mejor poema es el que se encuentra publicado, La Fuente de Sangre, pues se ve claramente lo que piensa y siente el autor sobre el amor, las vivencias, como se va transformando y como afecta no solo a la pareja sino a las personas que los rodean. Al mismo tiempo puedo decir que muchas personas se pueden identificar con el poema y porque no con el autor.
Charles Pierre Baudelaire nació en Francia, París el 9 de abril de 1821 y murió en la misma ciudad el 31 de agosto de 1867; fue un poeta, crítico de arte y traductor francés. Fue llamado poeta maldito, debido a su vida de bohemia y excesos, y a la visión del mal que impregna su obra.












